A raíz de
esta lista en Blog de Cine, la semana pasada con unos amigos empezamos a armar las propias. Y a mi me salió la lista de los directores de cine vivos que hoy me generan más expectativas. No sé si todos son 'grandes realizadores' e imagino que habrá otros directores 'mayores' (como
Terrence Malick, a quien no puedo sumar porque no vi la mayoría de sus films), pero es una lista bastante sincera. Quedan afuera, por un pelito,
Alfonso Cuarón y
Richard Linklater.
Johnnie To: antes que nadie. Después de la magnífica
Exiliados y la saga
Election (además de las ricas
Breaking News,
The Sparrow y
Fulltime Killer) no tengo duda que es uno de mis realizadores preferidos.
James Gray: joven director estadounidense porque en más de una década no hizo más de tres películas. Me había gustado en su estreno
The Yards, la recuerdo como un buen policial. Pero con el aparente díptico
Los dueños de la noche y
Dos amantes me terminó de engullir en sus dislates sobre el hombre en la familia y la sociedad.
David Mamet: los diálogos que escribe siempre tienen un sabor distinto y es un magnífico director de actores.
Spartan y
Cinta Roja, dos joyitas del cine de acción actual.
Mariano Llinás: nos deleitó con su experimento de
Balnearios y después nos tiró la bomba de
Historias extraordinarias, que esperemos que genere cierta reacción en cadena dentro del cine argentino.
Cesc Gay: es un director catalán que conocí con
Ficció, que me animo a decir que es perfecta, y después vi con mucho gusto su
En la ciudad. Ahora está presentando una nueva película en el
Festival de Mar del Plata que espero ver pronto.
Ezequiel Acuña: vecino de Barrio Norte, realizador de mi generación, siempre me exprime alguna risita y alguna lagrimita. Hizo
Nadar Solo,
Como un avión estrellado y
Excursiones, tres imperdibles del cine argentino reciente.
Andrew Bujalski: con personajes tan encantadores como los de Acuña, agradecemos su
Funny Ha-Ha, su
Mutual appreciation y su
Beeswax. Y quiero más.
Alex de la Iglesia:
Crimen ferpecto y
La Comunidad bastan para no querer perderlo de vista. Incluso,
El día de la bestia,
800 balas y
Los crímenes de Oxford se alejan del montón.
Woody Allen,
Martin Scorsese,
Clint Eastwood: prolíficos e irregulares siempre ofrecen algo bueno, viejo o nuevo, para explorar y redescubrir. Desde la tercera edad, no sólo revisan su propio cine, sino que explayan, reformulan o reafirman sus propias ideas con jovialidad.
P.T. Anderson: gran contador de grandes historias. Después de
Boogie nights y
Magnolia, hizo
Petróleo Sangriento, que es gran cine.
Christopher Nolan: siempre trae buenos guiones, con vueltas de tuerca interesantes (y no sólo golpes de efecto). Lo conocimos por una película medio indie y ahora hace tanques ingeniosos. Con estos antecedentes, las expectativas no pueden ser menores:
Memento,
Batman Inicia,
El gran truco y
El caballero de la noche.
Lucrecia Martel: realizadora argentina precisa y exigente.
La ciénaga,
La niña santa y
La mujer sin cabeza. Aunque sea correcto decir que es grandiosa, no puedo evitar reconocer que siento que con cada film hacer mejor cine, más atractivo, más entretenido, más reflexivo y más punzante.
Laurent Cantet: un narrador de temas actuales inigualable.
Recursos humanos,
El empleo del tiempo y
Entre los muros están llenos de ideas y llenos de cine.
George Romero: espero que tengamos 40 años más de zombies con contenido social.
Baz Luhrmann: todavía pienso que su estilo teatrero, plástico y video-clíptico puede sorprendernos. En su momento, me fascinó
Moulin Rouge y creo en la espectacularidad de
Australia.
Los Coen: no paran de filmar y a veces dejan mucho que desear. Pero tienen varias perlas y clásicos en un prontuario reciente:
Simplemente sangre,
Barton fink,
El hombre que nuna estuvo,
Fargo y
¿Dónde estás, hermano? Y
George Clooney: sí, sí, esto es casi una excentricidad. Pero hizo tres películas (
Confesiones de una mente peligrosa,
Buenas noches y buena suerte, y
Jugando sucio) y no estaban nada mal. Así que me genera cierta intriga ver qué hace en el futuro.
Y
Michael Mann: lo sumo a último momento. Todavía lo estoy descubriendo.
Fuego contra fuego,
El informante y
Enemigos públicos me gustaron bastante. Quizás sea medio repetitivo, pero tiene cierto encanto.