
Mucho más disfrutable que sus últimos tres estrenos, Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino, vuelve a traernos diálogos bastante atractivos, en escenas que se desarrollan y se suceden en forma casi teatral (me recuerda a Closer). Claro que uno se asusta cuando al principio la presentación de un personaje nos retrotrae a lo más cansador de la marca Tarantino, pero el resto está mínimamente bien.
Es una película muy fría con un desenlace fuerte. Los elementos incluidos dentro del cuadro para mi pueden tener tanto o más peso (por lo emocional) que la sintáxis propia de algún 'lenguaje cinematográfico' (sobre el cual el común de los mortales reflexionamos poco). Y en este film, la venganza se encarna en forma sangrienta: una catársis que es cuestionada en el final último, más sádico (por lo realista) que el anterior. Ignoro toda otra sutileza o relación intertextual que persista por detrás.
Bien Diane Kruger (por primera vez) y muy divertido Christoph Waltz.
Abel Posse, todo un restaurador
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Esta mañana los medios argentinos anunciaron que, a doce días de su
designación, Abel Posse renunció al cargo de Ministro de Educación porteño.
Aunque conf...
Hace 2 días










1 comentarios:
No lo banco a Tarantino. Por que todo el mundo lo quiere?!?!?!?! Caca, feo, bobo no no chus chus tarantino GüIIIIIRAAAAA!
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