Jugando sucio, de George Clooney
¿Quién no quiere a George Clooney? Hizo Confesiones de una mente peligrosa y Buenas noches y buena suerte. Y, ahora, vuelve a la comedia (ese género con el que nos llamó la atención desde ¿Dónde estás hermano?) y demuestra que también ahí bien maneja a los actores.En Jugando sucio (o, en una traducción más literal y más atinada, Cabezas de cuero), Clooney sigue dando vueltas alrededor de grandes tópicos de la cultura americana. La comedia-romántica sobre fútbol americano es, en realidad, otro cuestionamiento a la historia, los héroes, los medios y el conservadurismo en Estados Unidos. Y lo hace con tal frescura que parece que contara con un instinto cinéfilo innato.Al igual que las anteriores, es un filme, que no molesta, que no propone grandes cosas. Sin embargo, es un pasatiempo sólido respaldado por ideas claras.

