Fue un mes con mucho para vivir (y laburar) y muy poco para decir. Intento de a poco retomar la palabra. En octubre, vi dos películas que aunque no me descorcharon, fueron un trago con un toque distinto:
- Escondidos en Brujas, el primer largo de Martin McDonagh, es una extraña comedia sobre dos matones que deambulan por la ciudad belga. Es un guión bastante original que, sobre todo, desarrolla los climas interiores de los personajes mediante sus acciones.
- Y en Una película de guerra, Ben Stiller se vuelve a lanzar, pero con mucha más soltura, sobre otra industria del espectáculo (como lo había hecho en Zoolander). Un guión comiquísimo, ejecutado con excelente ritmo e interpretado a lo grande (Stiller, Robert Downey Jr., Jack Black, Nick Nolte y Tom Cruise en perfecta sintonía). Además, después de mucho tiempo, volví a llorar de risa en una sala.
- Escondidos en Brujas, el primer largo de Martin McDonagh, es una extraña comedia sobre dos matones que deambulan por la ciudad belga. Es un guión bastante original que, sobre todo, desarrolla los climas interiores de los personajes mediante sus acciones.
- Y en Una película de guerra, Ben Stiller se vuelve a lanzar, pero con mucha más soltura, sobre otra industria del espectáculo (como lo había hecho en Zoolander). Un guión comiquísimo, ejecutado con excelente ritmo e interpretado a lo grande (Stiller, Robert Downey Jr., Jack Black, Nick Nolte y Tom Cruise en perfecta sintonía). Además, después de mucho tiempo, volví a llorar de risa en una sala.











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