Mamma mia!, de Phyllida Lloyd
Tres conclusiones berretas tras Mamma Mia!, una linda película mediocre:- Cuando parece que Merryl Streep hace un filme para divertirse (qué se yo), es graciosa (a diferencia de otros).- Lo mejor es cuando los actores parecen parodiar al género (y lo que requiere de ellos). Julie Walters se destaca, Brosnan falla.- En sentido similar, Lloyd logra (mínimamente) un buen contraste entre el canto en vivo y el playback (ya es hora de abandonar el segundo, como lo hicieron en --el siguiente link es un spoiler-- esta película).


No se si es el lugar adecuado, pero tenía que decirselo a alguien. Es el Carlín Calvo de Hollywood.