El tercer filme de la gran Lucrecia Martel no nos defrauda a sus seguidores. Regresa con su Salta, su mundo de clase media, sus señoras 'bien', sus mucamas de mucha presencia y sus niños al límite. Vuelve a trabajar alegorías nacionales y universales con refinamiento, desafiándonos con lo difuso y lo concreto. La mujer sin cabeza - tal vez, al igual que el resto de la filmografía marteliana - es inteligente porque somete al cine a sus reflexiones sobre el mundo, lo restringe a su rol de medio; se escapa de géneros o estilos preestablecidos y no hace de eso un discurso. La película confronta a una mujer que abre los ojos a una sociedad represiva. Y no digo más, porque todo lo que yo cuente será mucho y todo lo que pueda reflexionar será poco. Recomiendo, en cambio, dedicarle tiempo a Martel.
Cine y evangelización online
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Hace 23 horas











6 comentarios:
Esta película es una obra maestra...
Junto con El Aura, de Fabián Bielinsky, son lo mejor del cine argentino en décadas.
Saludos!
Hernán
Probablemente tengas razón.
Ayer también me acordaba de Bielinsky. Tras su muerte, lo mejor que tenemos es a la Martel. Saludos.
La sensación de meterse en el universo Martel es única. La mística que emerge de esos plano visuales y sonoros es invaluable.
Apoyemos el cine Argentino
saludos
La sensación de meterse en el universo Martel es única. La mística que emerge de esos plano visuales y sonoros es invaluable.
Apoyemos el cine Argentino
saludos
Recién vi al película (hace 10 minutos la saqué del DVD) y realmente lamento no haber visto en el cine semejante obra de arte. Una metáfora increíble acerca de la ambivalencia moral de la burguesía. Los momentos son tensos y el espectador acostumbrado al cine de Hollywood espera con ansias el momento en el que la película comience, cuando en realidad la película comienza cuando comienza, no tiene una cúspide, es un gran todo, repleto de maestría.
Creo que Lucrecia Martel va a seguir sorprendiéndonos muy gratamente.
Ojalá, Silvio, Martel siga haciendo mucho cine.
Ahora anda metida en El eternauta. Así que podemos esperar otra genialidad sin precedentes.
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