La cuestión humana, de Nicolas Klotz
Me gustó La cuestión humana. Me sorprendió en la mitad, porque venía medio tediosa (y, por momentos, confusa). Pero tardé en darme cuenta qué estaba viendo. ¡Un policial negro! Es que no lo parece. Entre medio de una fotografía fría conocemos a un psicólogo del área de recursos humanos de una compañía francesa. Y se le encomienda una tarea que, poco a poco, lo va transformando en un Marlowe corporativo: borracho, duro, complicado con las mujeres y obsesionado por una intriga que cada vez se vuelve más sombría. Ese argumento sirve para lanzar una perturbadora reflexión sobre la historia, la tecnocracia y el lenguaje. Nicolas Klotz logra contener el impacto y a los actores, aunque se le complican algunos elementos del relato en las extensas dos horas de película. Pero el guión brinda un entretenimiento suficiente que podría 'despertar' a muchos que probablemente no verán esta película.

