Antes que el diablo sepa que estás muerto, de Sidney Lumet
Hoy llega a Buenos Aires una de las películas que no hay que perderse en el 2008. Antes que el diablo sepa que estás muerto de Sidney Lumet es el divertimento más duro que he visto (y planeo rever) este año. A partir del robo de una joyería el guión viaja por aquí y por allá, persiguiendo sus múltiples implicaciones. Las potentes escenas pasan de los ojos al pecho; me angustia y desespera. Y creo que la parábola es tan amplia que dará muchas lecturas como fruto.El equipo es perfecto. El octogenario Lumet termina pareciendo el tipo más cool del cine de Estados Unidos. Kelly Masterson se manda un auspicioso debút cinematográfico con este guión (y no me extraña que en su prontuario aparezca el paso por una congregación franciscana y la escritura de obras de teatro). Y los actores incendian la pantalla: Philip Seymour Hoffman en su mejor momento, el subestimado Ethan Hawke, el adecuado Albert Finney y los aportes precisos de Marisa Tomei.Recomiendo leer este comentario de Jorge Lago después de verla.


Saludos!
Hernán.