Frenecine

The man from London, de Béla Tarr

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BAFICI 2008 - Hace unos días, le pregunté a mi vieja de qué la iba la literatura de Simenon y me hizo dos comentarios que rondaban por "atmósfera opresiva", "crimen" y "era lo que leía la Abuela". Ayer pude ver la adaptación de The man from London, dirigida por Béla Tarr (en la Sección Trayectorias), y es una película marcada por un clima denso (y es algo que leería mi abuela). El trabajo de dirección y de fotografía es genial: la cámara se mueve entre múltiples escenarios en tomas largas sin perder el tono de la puesta. La primera escena es maravillosa y justifica al resto de la película. En el universo de The man from London el espacio se expande y se contrae, y, por ende, hay vacío (y eso hay que verlo).


Me molestó tanto el doblaje de varias de las voces de los actores que llegué a pensar que podría ser un efecto buscado.

Fred Kelemen, director de fotografía de la película, está en el festival como jurado de la Competencia Internacional y presentó la función. Al final, se prestó para la ronda de preguntas y respuestas, de la que les traigo el audio (entre las traducciones y los pases de micrófono hay algunos baches de silencio, pero está completa).


2 comentarios

Apr 15, 2008
Andrés said...
A mi me gustó mucho. Creo que es de lo mejor que vi hasta ahora. En cuanto a los vacíos (que los hay) no me molestaron, porque tanta belleza y destreza en las imágenes no es un alardeo innecesario sino que está en función de la historia. Creo que cada nuevo plano dentro de la misma toma aporta algo.

Saludos
Apr 16, 2008
JM Bouthemy said...
Sisi, esos vacíos son un mérito. En este sentido la primera escena en que él está en su departamento me pareció genial.

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JM Bouthemy  //  Periodista licenciado escritor traductor bloguero lector profesor cinéfilo viajero.