The man from London, de Béla Tarr
BAFICI 2008 - Hace unos días, le pregunté a mi vieja de qué la iba la literatura de Simenon y me hizo dos comentarios que rondaban por "atmósfera opresiva", "crimen" y "era lo que leía la Abuela". Ayer pude ver la adaptación de The man from London, dirigida por Béla Tarr (en la Sección Trayectorias), y es una película marcada por un clima denso (y es algo que leería mi abuela). El trabajo de dirección y de fotografía es genial: la cámara se mueve entre múltiples escenarios en tomas largas sin perder el tono de la puesta. La primera escena es maravillosa y justifica al resto de la película. En el universo de The man from London el espacio se expande y se contrae, y, por ende, hay vacío (y eso hay que verlo). |
Me molestó tanto el doblaje de varias de las voces de los actores que llegué a pensar que podría ser un efecto buscado.Fred Kelemen, director de fotografía de la película, está en el festival como jurado de la Competencia Internacional y presentó la función. Al final, se prestó para la ronda de preguntas y respuestas, de la que les traigo el audio (entre las traducciones y los pases de micrófono hay algunos baches de silencio, pero está completa).
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Saludos