Ballast, de Lance Hammer
BAFICI 2008 - De la Competencia Internacional ayer estuve en una función de Ballast, de Lance Hammer. Tal vez iba con demasiadas expectativas (tal vez, como argentino, espero que la vida sea trágica como un tango), y, en algún punto, no terminó de convencerme. Hammer logra recrear la atmósfera partícular del delta del Mississipi (en el que las pesadas nubes y la basura del suelo parecen estar dialogando) para contarnos una triste historia familiar. Algo que me gustó mucho es el tiempo que se toma Ballast para tratar cada uno de los vértices de la historia: no es que los contenga para vomitarlos al final, ni tampoco nos impacta con todos al principio, sino que los va intercalando a lo largo de todo el metraje. La película es menos pausada de lo que parece: la cámara y el montaje de Hammer son tan inquietos como los personajes que nos presenta. Y de aquí me surge una pregunta: ¿acaso el americano reacciona naturalmente contra la adversidad? |
Aquí hay una entrevista, con escenas del filme intercaladas, al realizador, en su presentación en Sundance. |


Saludos