Cara de queso, de Ariel Winograd, es, sobre todo, una gran idea: recrear la vida en un country, un barrio cerrado, en la Argentina a principios de la década de los noventa. Un elenco muy atractivo. Algunos buenos chistes. Y una acertada dirección artística. Pero no logra un argumento sólido y queda una mera sucesión de coloridas y simpáticas viñetas que sirven de memoria de un pasado (y presente) poco transitado por el cine local. Y eso es mérito. |
El trailer: |











1 comentarios:
Gran peliculón!!!
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