En agosto, en TV se podrán ver varias películas de aviones, pilotos y aeropuertos. Dado que no he visto la mayoría de los clásicos (aprovecharé ahora para hacerlo), he aquí la antología de cine aeronáutico de alguien nutrido en el cine durante los noventa.Sin lugar a dudas, el nuevo clásico es El aviador de Scorsese, sobre la vida de Howard Hughes, protagonizada por Leonardo di Caprio, quien, además, recorrió el mundo en Atrápame si puedes, de Spielberg. Este director también trató el tema en La terminal y en el episodio The mission de la serie Cuentos asombrosos.
Entre los thrillers en aviones, mi preferido es Vuelo Nocturno, de Wes Craven (creo que capta magníficamente los biomas del aeropuerto y el avión). El mismo año se estrenó Plan de vuelo, con Jodie Foster. Entre los bodriazos, aparece Turbulencia. Y más cerca del terror, Destino final y Snakes on a plane (el más bizarro que jamás he visto).
Con Pasajero 57, con Weasley Snipes, debe haber debutado (y, para muchos, ya es un clásico). Los secuestros de aviones también fueron populares en Air Force One y Con Air. Y Snipes luego apareció en Zona mortal, mezclándose entre paracaidistas, así como había hecho Keaneu Reeves en Punto límite (de la que andan anticipando una secuela).
De accidentes aéreos, uno no puede olvidar a Viven, a El paciente inglés y a Fearless (interesante aproximación del realizador Peter Weir a las víctimas de un accidente). En el espacio aéreo argentino, Enrique Piñeyro abordó el tema desde la ficción y el documental en Whisky Romeo Zulú y Fuerza Aérea Sociedad Anónima (la primera mejor que la otra, en términos de cine, y a mi parecer). Y el único antecedente nacional volador que recuerdo es la comedia Los pilotos más locos del mundo. Hace unos años, Sombra, un famoso spot publicitario (reconocido internacionalmente), se inspiró en el cortometraje mexicano En el espejo del cielo.
El cine bélico-ñoño-quinceaniero nos trajo a Pearl Harbor y Top Gun. Mientras que French kiss y Punch drunk love utilizaron la fobia a volar y las promociones de millas aéreas, respectivamente, para enamorar a sus protagonistas.
Las confusiones en aeropuertos dieron vida a Mi pobre angelito, así como al clásico de Steve Martin y John Candy Planes, Trains & Automobiles. El humor negro despegó en Francia junto a La maté porque era mía. Y el género aeronáutico fue parcialmente parodiado por ¿Y dónde está el piloto? y Locos del aire.
En este recorrido encontré muchas otras películas voladoras, pero que, afortunada o desafortunadamente, aún no pude ver.
En la televisión, el canal Retro propone Retrospectiva Plan de vuelo (los lunes a partir de las 22hs Arg. y 20hs Méx.), con clásicos de alto vuelo como Sólo los ángeles tienen alas , de Howard Hawks, protagonizado por Cary Grant; Jet Pilot, de Josef von Sternberg, con John Wayne y producción del aviador Howard Hughes; Los puentes de Toko-Ri, de Mark Robson; Firefox, de y con Clint Eastwood; Carnaval de las águilas, de George Roy Hill, y Ángeles empañados, de Douglas Sirk. Además, cerrará el ciclo con los dos clásicos del cine catástrofe en su variante aérea: Airport y Airport 75.
Por su parte, el lunes 6 de agosto, Cinecanal estrenará Vuelo Nocturno.
Entre los thrillers en aviones, mi preferido es Vuelo Nocturno, de Wes Craven (creo que capta magníficamente los biomas del aeropuerto y el avión). El mismo año se estrenó Plan de vuelo, con Jodie Foster. Entre los bodriazos, aparece Turbulencia. Y más cerca del terror, Destino final y Snakes on a plane (el más bizarro que jamás he visto).
Con Pasajero 57, con Weasley Snipes, debe haber debutado (y, para muchos, ya es un clásico). Los secuestros de aviones también fueron populares en Air Force One y Con Air. Y Snipes luego apareció en Zona mortal, mezclándose entre paracaidistas, así como había hecho Keaneu Reeves en Punto límite (de la que andan anticipando una secuela).
De accidentes aéreos, uno no puede olvidar a Viven, a El paciente inglés y a Fearless (interesante aproximación del realizador Peter Weir a las víctimas de un accidente). En el espacio aéreo argentino, Enrique Piñeyro abordó el tema desde la ficción y el documental en Whisky Romeo Zulú y Fuerza Aérea Sociedad Anónima (la primera mejor que la otra, en términos de cine, y a mi parecer). Y el único antecedente nacional volador que recuerdo es la comedia Los pilotos más locos del mundo. Hace unos años, Sombra, un famoso spot publicitario (reconocido internacionalmente), se inspiró en el cortometraje mexicano En el espejo del cielo.
El cine bélico-ñoño-quinceaniero nos trajo a Pearl Harbor y Top Gun. Mientras que French kiss y Punch drunk love utilizaron la fobia a volar y las promociones de millas aéreas, respectivamente, para enamorar a sus protagonistas.
Las confusiones en aeropuertos dieron vida a Mi pobre angelito, así como al clásico de Steve Martin y John Candy Planes, Trains & Automobiles. El humor negro despegó en Francia junto a La maté porque era mía. Y el género aeronáutico fue parcialmente parodiado por ¿Y dónde está el piloto? y Locos del aire.
En este recorrido encontré muchas otras películas voladoras, pero que, afortunada o desafortunadamente, aún no pude ver.
En la televisión, el canal Retro propone Retrospectiva Plan de vuelo (los lunes a partir de las 22hs Arg. y 20hs Méx.), con clásicos de alto vuelo como Sólo los ángeles tienen alas , de Howard Hawks, protagonizado por Cary Grant; Jet Pilot, de Josef von Sternberg, con John Wayne y producción del aviador Howard Hughes; Los puentes de Toko-Ri, de Mark Robson; Firefox, de y con Clint Eastwood; Carnaval de las águilas, de George Roy Hill, y Ángeles empañados, de Douglas Sirk. Además, cerrará el ciclo con los dos clásicos del cine catástrofe en su variante aérea: Airport y Airport 75.
Por su parte, el lunes 6 de agosto, Cinecanal estrenará Vuelo Nocturno.










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